Se acabó la hegemonía. Desde 2007 ni un solo jugador que no sea Cristiano Ronaldo o Lionel Messi se había encumbrado como el mejor del planeta, hoy se pude decir que se quebró la apuesta porque nada menos que Luka Modric, finalista de la Copa del Mundo con Croacia se ha trepado al trono y con justa razón.

Claro definitivamente el premio histórico y el que más importante es el Balón de Oro, que sigue entregando la revista France Football desde hace más de tres décadas. Pero definitivamente el Best player de la FIFA es un buen indicio de que esta racha hegemónica que parecía inquebrantable, ya se está agotando.

Un párrafo aparte para el croata Modric, que no necesita de goles impresionantes o apilar 4 rivales para haberse hecho acreedor del trono. Y es que el rubio volante no necesita frotar la lámpara tantas veces porque su virtud es hacer fácil lo difícil.

NO puedo temrinar esta columna sin mencionar a nuestra hinchada peruana, que se llevó el premio al mejor del mundo tras su participación en Rusia 2018. Realmente dimos catedra, pese a que solo jugamos la primera ronda, nuestra hinchada inundó de rojo y blanco cada ciudad del país europeo que les tocó pisar y para cerrar con broche de oro nos despedimos poniendo una del zambo Cavero por los altoparlantes del mismísimo. ¿Mérito de quién? Eso quedará para alimentar el mito. Lo que queda claro es que los peruchos, somos de otor lote.

 

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